Mes: octubre 2016

Otra portada: Playboy, enero 1987

El que alguna vez había vestido a Mata Hari e ilustrado para Poiret, ahora hacía del conejito Playboy una ilusión óptica. Cara: un conejo blanco con líneas azules. Cruz: una mujer con el torso desnudo usando un vestido que pudo haber tomado de entre sus diseños para Folies Bergère, el famoso cabaré parisino. Con la portada de Romain de Tirtoff, más conocido como Erté, esta edición lanzada en enero de 1987 fue muy replicada por la revista, apareciendo en las versiones para Grecia, Italia, México, Japón, Turquía y Estados Unidos. Anuncios

Un objeto: El Cartel

Hay un Robert Bonfils, americano, cartelista, que usaba colores sacados del más tropical de los paisajes y los ponía sobre mujeres semidesnudas. Hay otro Robert Bonfils, francés, cartelista, que realizó el póster promocional de la Exposición Internacional de las Artes Decorativas que sucedió en París en 1925. Robert, usando la técnica de la xilografía, hizo en tonos rojos y azules una ninfa moderna, atlética, grácil; que cargaba una canasta llena de flores y corría a la par de una gacela. El cartel original pertenece al Victoria and Albert Museum de Londres.

Un objeto: The Mondrian Dress

Mondrian is purity and on can go no further in purity in painting. This is a purity that joins with that of the Bauhaus. The masterpiece of the twentieth century is a Mondrian. Yves Saint Laurent En la colección de otoño de 1966 el diseñador argelino Yves Saint Laurent presentó seis vestidos con silueta recta inspirados en la obra de Piet Mondrian. Las prendas eran construcciones a partir de bloques de colores primarios con líneas negras gruesas para las uniones. Esta serie de vestidos son el resultado de una época de especial sensibilidad hacia el arte y se convirtió en uno de los íconos del diseñador. Fueron portada de Vogue en 1965 y se reprodujeron en masa para la venta. Aunque no es propiamente una pieza de arte pop la que construye el vestido, la apropiación de la obra y la reproducción en masa, propias del pop, marcaron un antes y un después en la carrera de Saint Laurent, y en la historia del vestuario.